¿Para qué sirven estos hashes?
MD5 y SHA-1 se usaron históricamente para integridad de archivos y claves; hoy están desaconsejados para nuevas implementaciones de seguridad por colisiones. SHA-2 (256) es el estándar actual para integridad. BASE-64 no es cifrado: es codificación reversible para transportar datos binarios en texto.